¿Sabes realmente qué es un escritor fantasma?

escritor fantasma profesional
Imagen: SlimVirgin

¿Fantasma escritor? No, no estamos hablando de la serie con la que muchos disfrutaron. ¿Escritor fantasma? Ese sí, otro de los superhéroes literarios sin capa.

Con estas dos palabras y en ese orden, muchos recordarán la película Ghost Writer (2010) de Roman Polanski, con Ewan McGregor como protagonista de una trama en donde debe reemplazar a un antiguo colega del ex Primer Ministro británico. Su tarea consiste en organizar el trabajo memorial que su colega deja inconcluso tras su repentina muerte. Es aquí donde McGregor, cuyo personaje solo es llamado como el escritor fantasma, juega un rol de investigador y creador  para poder armar el puzzle y, claro está, finalizar el trabajo encomendado.

Tras este sucinta síntesis de la trama del film cabe preguntarnos,: ¿qué tan cerca está esta representación de lo que realmente hace un escritor fantasma? Al margen de las peripecias que vive el personaje, las labores que realiza este profesional tan particular en realidad son muy similares a la representación del actor británico.

Básicamente, esta figura —también llamado “negro literario“— se encarga de escribir textos de diversa índole bajo el nombre de otras personas sin instrucción literaria. Destacan, por sobre todo, las biografías o bien las autobiografías, novelas o discursos (sobre todo políticos), por mencionar algunos ejemplos. En algunos casos en que tiene la ventura de escribir libros, su nombre solamente es mencionado en los créditos como si fuera un colaborador cualquiera; o, si el contrato lo define, que es lo más usual, su nombre no debe aparecer en ninguna parte. Es que esa es la idea, ¡porque es un fantasma!

Roman Polanski Ewan McGregor

El escritor fantasma también sabe derivar

La gracia es que en principio y hasta el final el escritor fantasma ayude a quienes tienen ideas en mente para concretar sus escritos, echando mano a la creatividad. En otros casos, cuando su condición fantasmal es más difusa, puede servir de guía para derivar a un asesor literario a aquellos que hayan logrado llegar a finalizar un texto, pero no saben cómo continuar.

Es aquí donde el escritor fantasma saca sus letras y también sus armas, como el Quijote, y se convierte en alguien capaz de recomendar a otro que, tal como lo haría un joyero frente a un diamante, potencia el escrito y lo pule para adaptarlo a la lectura. Así, a veces, solo a veces, puede convertirse en un puente, pero generalmente debe ser un incógnito.

El origen del término

Terminamos por cómo empezó todo. Históricamente, este término proviene del francés nègre littéraire, expresión acuñada en los folletines del siglo XIX, donde este personaje oficiaba de igual forma que el escritor fantasma: escribiendo documentos de distinto origen a un otro que necesitaba ese tipo de apoyo para llevar a buen puerto sus ideas e imaginarios.

Ahora bien, muchos se preguntarán cómo un escritor fantasma llega a serlo. En primer lugar, es importante que nuestro hombre o mujer defina el tipo de escritura a la que desee representar para especializarse netamente en ese tipo de género. Algunos negros son más propicios a hacer una buena biografía; otros sueñan con convertir en novela las ideas caóticas de su cliente.

Auguste Maquet escritor fantasma
Auguste Maquet, uno de los “nègre littéraire” de… Alejandro Dumas

Posteriormente, se deben desarrollar las habilidades correspondientes a cada género, para que de esa manera se pueda cautivar a potenciales creadores mostrando capacidad de síntesis y manejo de estructuras, entre otros elementos. Junto con esto, es de suma importancia que se investigue la temática a trabajar —sí, como Ewan McGregor— para así poder entregar un trabajo de buena calidad.

Con estos puntos, el escritor fantasma en su versión más íntegra estará listo para trabajar con distintas personas y gustos, no importando cuál sea su procedencia o deseos. Tal como su nombre, el mundo laboral en donde se desempeña el escritor fantasma es silencioso y, sobre todo, sigiloso. Por esa razón, es importante contratar a alguien serio en su trabajo, que genere confianza y que tenga la capacidad de que las ideas más diversas lleguen a convertirse en un escrito.

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