Un trío inseparable: La luz, el color y las tintas

longitudes de onda luz

Si estás involucrado o involucrada de alguna manera con los libros, sabrás o habrás escuchado algo sobre las tintas y la impresión de las mismas. Pero, en realidad, ¿entendemos cómo funciona el sistema de impresión? ¿Qué es, por ejemplo, CMYK o RGB?

Lo más sensato es partir por lo básico: los colores. El ojo humano tiene una percepción del color limitada por un espectro de luz visible (piensa en los colores de un arcoíris), lo cual tiene que ver con el comportamiento en forma de ondas que tiene esta en un medio. Así, el ojo reacciona a distintas longitudes; es precisamente una de sus capacidades más conocidas.

El rango promedio en que el ojo capta las longitudes de onda va desde 390 a 750 nm (nanometros). De modo que una longitud de onda alta, por ejemplo, se percibe como color rojo. A los que sobrepasan esta longitud se les llaman frecuencias infrarrojas; a las que están en el extremo de las frecuencias bajas, se les llama ultravioletas. Ambas no son perceptibles por el ojo humano. Una lástima, realmente, ¡solo basta imaginar el mundo de posibilidades que se abrirían!

El rol de los colores primarios

Entonces, ¿los colores están formados por luz? Sí. Esto se llama formación de color aditiva y se trata de una formación de colores mediante la mezcla de espectros de luz a partir de los colores primarios, es decir, aquellos que no se pueden obtener a partir de otros. Rojo (Red), verde (Green) y azul (Blue). Pero, ¿qué tenemos aquí? ¡El formato RGB! Al tratarse de la descomposición de la luz, si se vuelven a juntar estos tres colores se obtiene el blanco. Muy simple de comprender.

Las pantallas digitales usan este sistema de color. Sin embargo, debido la tecnología de hoy en día es más difícil de percibir esta separación entre esos colores primarios, aunque con esfuerzo se puede conseguir. Si se acerca una lupa a una pantalla se pueden ver los pequeños píxeles de color verde, rojo y azul. Haz la prueba.

Por lo tanto, cuando se diseña algo para usar en formato digital, como Internet, redes sociales o un vídeo, hay que fijarse que esté con este formato de color. Es importantísimo no olvidar este detalle.

¿Qué pasa con los libros, entonces? Pasa que no están formados de luz.

Los libros y la luz

A menos que estemos leyendo un buen relato de ciencia ficción, claro que no están formados de luz. Pero sí que tienen la capacidad de reflejarla, o lo que es lo mismo, reflejar distintas frecuencias de onda. Esto es lo mismo que decir que estas muestran un color a nuestros ojos, lo que técnicamente se llama síntesis de sustracción de color.

Esta forma de construcción está basada en los pigmentos de color, que absorben las frecuencias de onda en vez de generarlas. En consecuencia, las que no son absorbidas se reflejan ópticamente mostrándonos solamente esos colores. De manera que cuando estamos observando la portada de un libro y la vemos azul, por ejemplo, no significa que sea de este color en sí misma, sino que sus pigmentos absorben todas las frecuencias menos las que captamos como color azul.

En resumidas cuentas, las frecuencias rebotan y nos llegan a nosotros, que percibimos un color en específico. Se puede inferir que en realidad ese objeto no es en realidad lo que vemos, sino lo que no estamos viendo. Algo confuso y hasta filosófico, pero es lo que sucede.

Un dato anecdótico: las materias que están expuestas a la luz se calientan debido a la absorción de sus ondas. Los fotones no reflejados se quedan en el objeto generando, mediante procesos físicos, una excitación de las moléculas que transforman la energía lumínica en térmica. A mayor absorción, más calor. Eso explica que la camiseta negra que estás usando bajo el sol de verano sea la menos adecuada si no quieres derretirte.

¡El mundo del color y la luz es alucinante!

CMY… K

Los pigmentos primarios son el Cian (Cyan), Magenta (Magenta) y Amarillo (Yellow), que juntos forman la sigla CMY. Las tintas también funcionan con tinta negra, por supuesto, por eso sumamos la K como el último elemento: CMYK. Esto inclusión del negro existe por la incapacidad que tienen los pigmentos de color para absorber toda la luz, y por lo tanto generar un negro absoluto. Es necesario usar una tinta negra aparte para acercarse más a esta ausencia de luz.

formato CYMK

Los programas de creación de contenidos y diseño tienen la opción integrada para elegir en qué modo de color trabajar. Según sea la necesidad, impresión o digital, es más conveniente usar CMYK  o RGB, respectivamente.

En fin, asumiendo la importante de esto podemos entender por qué entre los errores de impresión está la decisión de diseñar en RGB algo destinado a la impresión. Si hacemos esto, se forzarán los colores el modo de las tintas CMYK. encontrándose diferencias entre lo esperado y el resultado final. Por eso es fundamental entender lo básico de la teoría para enfrentarse a la práctica de esta bella profesión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *