Signos y símbolos: ¿Por qué la ortografía no es solo cosa de palabras?

No son solo las palabras a las que tenemos que prestar atención cuando escribimos para que el texto sea impecable en cuanto a ortografía. Los signos y los símbolos ortográficos adquieren el mismo peso y es vital manejarlos con sentido y toda su utilidad.

Ya hablamos hace unas semanas sobre la información extra que podemos encontrar en los diccionarios monolingües, además de las propias definiciones de las palabras. Pues bien, esta vez haremos algo similar con los signos ortográficos. Hablaremos sobre estos caracteres que no son letras y tampoco números y explicaremos sus significados, así como algunas pinceladas de los usos más comunes.

Signos ortográficos de puntuación, auxiliares y otros

Pero antes de ahondar en ciertos signos y símbolos en concreto, es preciso diferenciar entre un signo ortográfico, y sus distintos tipos, y un símbolo no alfabetizable, que a priori parecen lo mismo, por lo cual podemos caer en el error de meterlos a todos en el mismo saco.

Los signos ortográficos son caracteres que no se leen y que, por lo tanto, no tienen significado. Sin embargo, son fundamentales en el texto porque indican al lector cómo debe leer y cómo será la entonación apropiada que debe adquirir para conseguir la mejor comprensión y que el mensaje llegue al lector de la forma más matizada posible. Además, organizan el discurso de la misma manera que evitan ambigüedades y señalan los detalles que también encontramos en fragmentos: citas, incisos o diálogos.

Todos esos signos ortográficos se dividen en dos grandes grupos. Por un lado, encontramos los de puntuación, aquellos que hemos aprendido en la escuela como la coma (,), el punto (.), el punto y coma (;), los dos puntos (:) o los puntos suspensivos o tres puntos (), y por el otro, tenemos los signos ortográficos auxiliares, que adquieren funciones muy diversas y variadas en función de los distintos ámbitos del conocimiento donde se utilicen, como el asterisco (*), la tilde (´) la diéresis (¨), las llaves ({}) o el calderón (), entre otros.

Símbolos no alfabetizables

En otro punto de la ortografía están los símbolos (o signos) no alfabetizables. Estos son un tipo de abreviación y en este caso sí que adquieren un significado propio concreto y completan el sentido del contexto. Símbolos como la arroba (@), el euro (), los grados Celsius (ºC) y Fahrenheit (ºF) o el párrafo (§), entre una larga lista de ellos que iremos aquí presentando, resumen en un carácter diferentes datos e informaciones que ayudan a explicar y entender la idea general.

Paréntesis, calderón y arroba

Así pues, una vez dada la bienvenida a los grandes protagonistas de esta semana, damos paso a presentar a algunos de forma individual.

puntuación doble ortografía Vuelo Ártico

Parenthesis en latín y parenqesis en griego son los antecesores del hoy conocido paréntesis, uno de los signos ortográficos de puntuación doble () que tenemos. En español se escriben pegados, sin espacios, a la primera y a la última palabra del tramo que encierran, pero separados por un espacio en blanco de la palabra anterior o posterior a él.

Sin embargo, si lo que sigue al paréntesis de cierre es un signo de puntuación, nunca dejaremos espacios libres. Los usos que adquiere el paréntesis son muchos, así como otras ciertas curiosidades. Los podéis consultar en el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), por ejemplo, aunque de forma breve adelantamos que el paréntesis es el encargado de introducir en cualquier texto una oración de menor importancia como complemento o aclaración.

ortografía puntuación usos
El calderón en distintas tipografías

El calderón, además de ser un cetáceo inmenso y un símbolo musical, también es un signo ortográfico auxiliar que se representa así: ¶. Hoy en día se utiliza muy poco, sobre todo en aplicaciones informáticas y solo de forma visual, nunca imprimible, para indicar el final de un párrafo.

Es imprescindible, eso sí, en obras de consulta o en ciertos manuales para señalar al lector que lo que sigue es información complementaria. Como consejo diremos que siempre debería estar activado a la hora de redactar en plataformas como Word (el programa de los correctores) o InDesign (el programa de diseñadores, diagramadores y maquetadores) para evitar saltos de línea inadecuados o demasiados huecos en blanco impropios.

corrección símbolo géneros masculino femenino

Finalmente, hablaremos de la arroba (@), ese símbolo no alfabetizable que no es ni una letra, ni un número, como explicábamos antes. No es correcto utilizarla como tal aunque en los últimos tiempos lo estamos viendo demasiado a menudo como herramienta (errónea) del lenguaje inclusivo. Todos estamos acostumbrados a verlo en terminologías informáticas como símbolo que se usa en direcciones de correos electrónicos, pero lo cierto es que mucho más antiguo es su significado: una medida de peso equivalente a 11,502 kg, 25 libras castellanas.

Cualquiera de estos tres “nuevos” amigos son bastante corrientes y conocidos entre todos los usuarios medios del español, pero seguro que más de alguno ha quedado sorprendido con el universo que los envuelve. Así pues, no duden en consultarnos todo aquello que les hace dudar a la hora de redactar y plasmar en papel ideas, historias, pensamientos, versos, sentimientos, notas… ¡todo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *