La polémica detrás de la lectura en diagonal: Leer más rápido en la era de la inmediatez


leer diagonal

Por: Salma Chaibi Menkali

Hace ya más de un siglo, José Martí, escritor y periodista cubano, se paró ante la monumental ciudad de Nueva York y no pudo evitar pensar lo siguiente:

“De gorja son y rapidez los tiempos” (Amor de ciudad grande).

El cubano, con esta cita, hacía referencia a un cambio en el ritmo vital; ahora, todo es jolgorio y velocidad. Martí se encontraba en el histórico paso del siglo XIX al XX, período que ha pasado a la posteridad con el marbete de “Fin de siglo” y que coincide con la consolidación de una serie de procesos políticos, económicos, sociales y culturales que van a alterar de manera radical la experiencia subjetiva de hombres y mujeres de la sociedad finisecular.

La población urbana se adentraba entonces en el ámbito mecánico, en la mutabilidad de la ciudad moderna y en una vida colectiva, caracterizada por la desmesura, la rapidez y diversidad. Actualmente, aquella época que retrataba Charles Chaplin en Modern Times o Fritz Lang en Metrópolis no ha hecho más que intensificar su proceso. Uno no tiene que alejar mucho la vista para ver sus efectos en nuestra cotidianeidad y hasta acciones tan introspectivas, como puede ser la lectura, se han visto afectadas por ello.

En nuestra anterior entrada, comentábamos que desde booktube y booktok han surgido dinámicas que buscan acelerar los procesos de consumo literario. Recientemente, en X, anteriormente Twitter, se ha desatado un debate sobre una nueva forma de lectura extraída de Tik Tok: la lectura en diagonal.

De “booktuber” a “booktoker”: La literatura entra en un nuevo formato

booktoker

Por: Salma Chaibi Menkali

YouTube, creado en 2005 y adquirido por Google en 2006, vino a cambiar definitivamente el modo en el que se creaba, consumía y compartía el contenido multimedia. Desde sus inicios tuvo gran popularidad y, actualmente, posee alrededor de 2.500 millones de usuarios activos; lo que se ha traducido en una proliferación de posibilidades audiovisuales que aparecen en tu pantalla de inicio según los deseos del algoritmo.

En el Nuevo Testamento y, concretamente, en la “Epístola a los Romanos”, se dice lo siguiente:

¡Oh, profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

Y, si uno ha entrado en la aplicación en busca de cómo hacer una tortilla de patatas y ha acabado en algún vídeo conspiranoico sobre el Área 51, no puede más que dar por válida esa cita también para esta plataforma. Dentro de esta selva multimedia, surgió un grupo de jóvenes que trasladó su pasión literaria al campo audiovisual; Booktubers se les llamó. Algunos de ellos: Javier Ruescas, el Coleccionista de Mundos, Raiza Revelles, Ricardo Carrión, Clau Reads Books, etc. Con ellos, la literatura entró en un nuevo tipo de mercado, donde la selección de la próxima lectura no se basaba ya en las opiniones de los periódicos o de tu librero de confianza, sino en aquellos libros que estos booktubers anunciaban, calificaban y describían en sus vídeos.