Las ferias del libro que debieras visitar en 2019

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El otro día estaba comentando dentro de una conversación familiar que iba a ir a darme una vuelta por la Furia del Libro (evento literario realizado el fin de semana pasado en Santiago) para conocer las novedades que estaban circulando en el mundo de la edición independiente.  Tras mi comentario, la primera pregunta que me hicieron fue: “¿Te vas a ir a comprar algún libro?”. Mi respuesta automática fue: “No sé, depende.” Claramente, pensaba para mis adentros, dependería de si encontraba algo que me llamara la atención.

Antes de responder, me volvieron a interrumpir: “Entonces, ¿A qué vas si no es a comprar?”. Esta trivial conversación me llevó a pensar en este artículo porque claramente las ferias del libro no son solo para ir de compras. Son todo un mundo por descubrir.

Si bien ya finalizó el 2018 en términos de ferias del libro,  vengo a hacer una invitación para que el próximo se animen a visitar algunas de estas fiestas culturales que se desarrollan en la región, las cuales tienen múltiples propósitos que muchas veces desconocemos.

México, el hermano colorido que lleva la delantera

La afirmación anterior es innegable. México no solo tiene la feria del libro más importante de Iberoamérica, o FIL para los entendidos, sino que además cuenta con el símil de la Feria de Bolonia (la feria del libro infantil y juvenil más reconocida del mundo), la denominada FILIJ. 

La Feria de Guadalajara (FIL) tiene una trayectoria de más de treinta años, lo que claramente la ha ayudado a posicionarse. Pese a ello, otro de los atractivos que mantienen esta feria revitalizada es su vínculo con la vida universitaria, lo que se traduce en interesantes conversaciones que rodean los pasillos de esta fiesta cultural.

Quienes han asistido a FIL cuentan que es una experiencia encantadora y  a la vez abrumadora puesto que en ningún momento de las aproximadamente dos semanas que dura te detienes, ya que las actividades se extienden durante largas horas que, acompañadas de las maravillas del país, te pueden llevar a pasar fácilmente despierto hasta el otro día.

Ahora bien, es preciso indicar que debes chequear bien los días en que se desarrolla la feria puesto que hay jornadas organizadas solo para profesionales del rubro. Normalmente, la FIL se desarrolla a fines de noviembre y principios de diciembre.

En los otros países de Latinoamérica

El resto de las capitales latinoamericanas como Bogotá, Buenos Aires y Lima poseen sus propios festivales literarios, que están enfocados a mostrar al resto de la región lo mejor de su producción literaria. El itinerario comienza con el país trasandino, cuya feria se desarrolla durante el mes de abril, coincidiendo, muchas veces con el Día del Libro. Le sigue, muy de cerca, Bogotá, que año a año se posiciona de mejor forma. Unos meses después, con el frío del invierno, se desarrolla la Feria del Libro de Lima, la cual invita a escaparse del frío capitalino para disfrutar de buenas lecturas en compañía de un pisco sour y un ceviche, que tan bien hacen nuestros hermanos peruanos.

Literatura

¿Y Chile?

Antes de lo que sucedió este año con FILSA, este evento era uno de los programas culturales más enriquecedores que poseía el país, debido a la afluencia de público, a la oferta cultural, a la extensión de días, actividades paralelas y a la alta inversión que se tenía que realizar con ayuda del marketing editorial.

Como ya supimos a partir de los medios y del cotilleo editorial, este año hubo un gran quiebre dentro de los organizadores de la FILSA, lo que derivó en que, a pesar de que se desarrolló de igual forma, sus visitantes y divisas decayeran de manera abismante. Pese a ello, esto ayudó a los eventos literarios alternativos como la Primavera del Libro, el Festival de Autores (FAS) y la misma Furia del Libro a tener una mayor concurrencia y relevancia dentro de la cartelera cultural. Lo mismo sucedió con ferias regionales, las cuales están siendo vistas por las editoriales y los autores con otros ojos.

En síntesis, lo que sucedió este 2018 nos deja la interrogante respecto a lo que sucederá el próximo año en cuanto a las ferias del libro en nuestro país, pero al mismo tiempo, nos dan más ganas de asistir.

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