Por: Salma Chaibi Menkali
Vicent Andrés Estellés, nacido el 4 de septiembre de 1924 en la Horta de València, fue uno de los mayores promotores de la poesía valenciana del siglo XX. Cien años después, desde el Ministerio de Cultura de España se han programado una serie de actividades destinadas a reivindicar su obra e importancia en el panorama literario nacional.
Asimismo, dentro de la Comunidad Valenciana, se han organizado una serie de actividades que se alargarán desde el 19 de septiembre hasta el 10 de diciembre, entre las que sobresale una ruta por los diferentes puntos de referencia del escritor. En Vuelo Ártico no queríamos ser menos y os ofrecemos en este artículo los entresijos vitales, literarios y políticos del poeta y periodista.
Estellés se crio en el seno de una familia humilde de Burjassot, donde vivió una infancia feliz rodeado de sus padres, su hermana Carme y sus amigos. Sin embargo, durante estos primeros años en el mundo, quedó marcado por diferentes experiencias próximas a la muerte. Su abuelo fue asesinado por su hermano debido a una disputa por la herencia familiar; un año después, su tío murió de tuberculosis; y, antes de llegar a los trece años, estalló la Guerra Civil. Estas circunstancias, que quedarían recogidas en L’ofici de demà y Coral romput, convertirán la muerte en uno de los temas predilectos del poeta junto al sexo, el hambre y el amor.
Si bien Estellés pasa a la posteridad, principalmente, por su producción poética, sus inicios en el mundo de la literatura se dan a través del teatro durante la Guerra Civil española, donde escribirá algunas piezas denominadas “de combat”. Es durante este momento también que aquel futuro poeta deja la escuela y llena sus días de las lecturas que le presta uno de sus vecinos. Lorca, Machado, Cinto, Llorente, Sagarra y Carner son algunos de los escritores que lo acompañan en sus largas horas de inactividad.
Tras una breve temporada en Madrid, donde cursó Periodismo y publicó una serie de poemas en castellano, se instala en València y comienza a desarrollar la monumental labor poética que lo sitúa en el podio del panorama nacional. Algunas de las obras: Ciutat a cau d’orella, Donzell amarg, L’amant de tota la vida, Mural del País Valencià y un largo etcétera.
Una voz tan intensa y tan potente
Es más, su corpus no remite únicamente al literario, sino también a su labor periodística en Las Provincias, desde donde realiza una condena a aquellos que buscaban censurar la lengua. Esta preocupación política lo aproximará a otras personalidades destacadas, como Sanchis Guarner y Joan Fuster. Este último diría lo siguiente sobre Estellés:
“Feia segles que, al País Valencià, no es feia sentir, en poesia, una veu tan intensa i tan potent”
Sin embargo, habría que esperar al desarrollo de un movimiento popular, conocido como Nova Canço, para que se extendiese el conocimiento sobre su persona y obra. De este modo, Estellés participa en numerosos recitales junto a otros músicos, popularizando rápidamente sus poemas y demostrando, una vez más, la profunda relación que hay entre música y poesía.
Tal y como señalan en la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana, Estellés deja tras su muerte, el 27 de marzo de 1993, una profunda huella en la mente de los valencianos. No son pocos los que recuerdan aquel famoso poema de “Els amants”, cuyos versos han ido pasando de generación en generación y que ahora pueblan murales, conciencias y las redes sociales.
No hi havia a València dos amants com nosaltres.
Feroçment ens amàvem del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l’amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l’amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d’una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l’enyorança amarga de la terra,
d’anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l’edat, i tot això i allò.
No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d’amants com nosaltres en són parits ben pocs.
Traducción al castellano:
No había en Valencia dos amantes como nosotros.
Ferozmente nos amábamos desde la mañana a la noche.
Todo lo recuerdo mientras vas tendiendo la ropa.
Han pasado años, muchos años; han pasado muchas cosas.
De pronto aún me coge aquel viento o el amor
y rodamos por tierra entre abrazos y besos.
No comprendemos el amor como una costumbre amable,
como una costumbre pacífica de cumplimiento y telas
(y que nos perdone el casto señor López Picó).
Se despierta, de pronto, como un viejo huracán
y nos tumba en tierra a los dos, nos junta, nos empuja.
Yo deseaba, a veces, un amor educado
y en marcha el tocadiscos, negligentemente besándote
ahora un hombro, y después el pezón de una oreja.
Nuestro amor es un amor brusco y salvaje,
y tenemos la nostalgia amarga de la tierra,
de ir a revolcones entre besos y arañazos.
¡Qué queréis que haga! Elemental, ya lo sé.
Ignoramos el Petrarca e ignoramos muchas cosas.
Las Estances de Riba y las Rimas de Bécquer.
Después, tumbados en tierra de cualquier manera,
comprendemos que somos bárbaros, y que eso no debe ser.
Que no estamos en la edad, y todo esto y lo otro.
No había en Valencia dos amantes como nosotros,
porque amantes como nosotros son paridos bien pocos.

